Ahora que la educación pública corre el riesgo de morir asfixiada por este Gobierno que pretende acabar con todo aquello que iguale a la población, ahora más que nunca me siento orgullosa de haber estudiado en un colegio público, en un instituto público y en una universidad pública. Me siento orgullosa, de la lucha incansable de todos los profesores que continuamente están en la calle luchando por su puesto de trabajo pero también porque no desaparezca ese tipo de educación a la que mucho no hubiéramos podido acceder sino hubiera sido pública.
Cuando una profesora te enseña a respetar a los demás, te dice que no reprendas ni te rías de tus abuelos si no saben expresarse bien porque puede que de literatura no sepan mucho pero sí saben de otras muchas cosas. Esos profesores que te empujan a hacer lo que te gusta, que creen en ti y te valoran, ellos son los verdaderos maestros de la vida, pues junto a los padres nos muestran cómo vivir.
Quiero agradecer a todos esas personas que desde la pizarra han creído en mi, me han animado, me han enseñado todo lo que sé... Gracias por vuestro trabajo, gracias por vuestra lucha, vuestros alumnos os acompañaremos en este camino.
Gracias y ¡Buena Suerte!

Con alumnas así compensa ser profersor... Gracias y más gracias (millones de gracias...) porque no es muy común que se reconozca nuestra labor.
ResponderEliminar¡Un abrazo!.
Me uno a lo que dice "música". Tú eres un magnífico ejemplo de las oportunidades que ofrece la enseñanza pública a quien quiere aprovecharlas.
ResponderEliminarGracias por tu apoyo a nuestro trabajo.
Un abrazo